Palabras que nos definen: EXPANSIÓN
Ir más lejos, riesgo, tenacidad,
pasión que lanza más allá de las propias fronteras
El 2 de febrero de 1640 muere Juana de Lestonnac, para esa fecha ya había 30 casas de la Compañía de María en Francia. Con la certeza de que lo de Dios fructifica a pesar de las dificultades, las religiosas de la Compañía de María vieron expandir la obra por Europa, América, África y Asia.
" Este mundo nuestro se ha hecho, se hace grito y llamada del Señor para nosotras. Las y los jóvenes, la mujer, la familia, toman rostro en el color y los rasgos de todas las culturas y nos impulsan a ofrecernos, como seguidoras de Jesús pobre y humilde, a ser portadoras de humanidad y a descubrir la fuerza salvadora del Evangelio oculto en el corazón de toda persona. Tender la mano educativamente nos lleva a tener fe en la mujer y en el hombre de todos los tiempos, también del nuestro, a entrar en su propia cultura, a contemplar con ternura sus posibilidades y a acompañar, en esperanza, el crecer de las semillas de resurrección”
LA COMPAÑÍA DE MARÍA EN EUROPA:
un árbol de hondas raíces que busca aires nuevos.
un árbol de hondas raíces que busca aires nuevos.
Diez años después de la muerte de Juana, las religiosas de Béziers, Francia, se animaron a cruzar las fronteras y fundaron en Barcelona.
En España la educación femenina era en ese entonces muy incipiente, razón por la cual el aporte de una Comunidad Religiosa dedicada a la educación de la mujer fue muy significativo y dio solidez y permanencia a la obra. Pronto su presencia se hizo vital en medio de un país que configuró la identidad y misión de las religiosas de la Compañía de María, llamándolas “las monjas de la enseñanza”.
En Europa se encuentran nuestras raíces más profundas, la memoria de muchas de nuestras opciones reales, el impulso de sueños auténticos. De allí salieron las misioneras que hicieron posible la expansión por el mundo.
La Compañía hoy une fuerzas con osadía y realismo. Recorre caminos nuevos: Fusión de la Société de Jésus Christ, unión de Provincias y búsqueda de nuevas estructuras interprovinciales para un mayor servicio al Reino.
Vive con gozo y responsabilidad las posibilidades que ofrece el caminar conjunto con los laicos, el beber de la misma fuente del carisma de Juana de Lestonnac.
Quiere seguir tendiendo la mano allí donde hay marginación y pobreza, increencia y falta de sentido. Por eso, hace un esfuerzo constante por acompañar educativamente aquellas situaciones en las cuales la humanidad se encuentra más herida.
Actualmente se encuentra presente en: Francia, España, Italia, Inglaterra, Bélgica, Albania y Holanda.
En España la educación femenina era en ese entonces muy incipiente, razón por la cual el aporte de una Comunidad Religiosa dedicada a la educación de la mujer fue muy significativo y dio solidez y permanencia a la obra. Pronto su presencia se hizo vital en medio de un país que configuró la identidad y misión de las religiosas de la Compañía de María, llamándolas “las monjas de la enseñanza”.
En Europa se encuentran nuestras raíces más profundas, la memoria de muchas de nuestras opciones reales, el impulso de sueños auténticos. De allí salieron las misioneras que hicieron posible la expansión por el mundo.
La Compañía hoy une fuerzas con osadía y realismo. Recorre caminos nuevos: Fusión de la Société de Jésus Christ, unión de Provincias y búsqueda de nuevas estructuras interprovinciales para un mayor servicio al Reino.
Vive con gozo y responsabilidad las posibilidades que ofrece el caminar conjunto con los laicos, el beber de la misma fuente del carisma de Juana de Lestonnac.
Quiere seguir tendiendo la mano allí donde hay marginación y pobreza, increencia y falta de sentido. Por eso, hace un esfuerzo constante por acompañar educativamente aquellas situaciones en las cuales la humanidad se encuentra más herida.
Actualmente se encuentra presente en: Francia, España, Italia, Inglaterra, Bélgica, Albania y Holanda.
LA COMPAÑÍA DE MARÍA EN LAS AMÉRICAS:
una creciente esperanza
una creciente esperanza
En 1733, las religiosas de Perigueux (Francia) realizaron la primera fundación en América en Cap Français (Haití); allí, se empeñaron con todas sus fuerzas en educar a la mujer criolla y negra. Sin embargo, sesenta años después desaparece de allí su presencia, víctimas de las inclemencias del clima y de las atrocidades de la insurrección. Murieron todas y con ellas la Compañía en Haití.
Posteriormente, y con la tenacidad y el empeño de otras mujeres españolas, la Compañía adquirió rostro americano. El afán misionero hizo que rápidamente y de norte a sur se construyeran escuelas: México 1754, Argentina 1780, Colombia 1783… y con ellas se edificara para la mujer americana un panorama de oportunidades y esperanzas.
En las Américas la Compañía de María se ha visto enriquecida por personas de otras culturas, con otros ritmos, lenguas y costumbres. Se camina al lado de camapesinos, indígenas, afroamericasnos…muy cerca de su dolor y de su esperanza. En ese continente se ha sellado con sudor y sangre la pasión por Jesús, el compromiso en favor de un mundo más justo, más solidario, más humano.
La Compañía esta hoy en Estados Unidos, México, Cuba, Nicaragua, Colombia, Perú, Bolivia, Paraguay, Argentina, Brasil y Chile.
Posteriormente, y con la tenacidad y el empeño de otras mujeres españolas, la Compañía adquirió rostro americano. El afán misionero hizo que rápidamente y de norte a sur se construyeran escuelas: México 1754, Argentina 1780, Colombia 1783… y con ellas se edificara para la mujer americana un panorama de oportunidades y esperanzas.
En las Américas la Compañía de María se ha visto enriquecida por personas de otras culturas, con otros ritmos, lenguas y costumbres. Se camina al lado de camapesinos, indígenas, afroamericasnos…muy cerca de su dolor y de su esperanza. En ese continente se ha sellado con sudor y sangre la pasión por Jesús, el compromiso en favor de un mundo más justo, más solidario, más humano.
La Compañía esta hoy en Estados Unidos, México, Cuba, Nicaragua, Colombia, Perú, Bolivia, Paraguay, Argentina, Brasil y Chile.
LA COMPAÑÍA DE MARÍA EN ÁFRICA:
un canto que resuena, une, alegra y compromete
un canto que resuena, une, alegra y compromete
En 1948, en vísperas de la canonización de Juana de Lestonnac, la Compañía de María hace eco al clamor del pueblo africano y ensancha su morada hasta ese territorio. Allí asume como propias las búsquedas, los anhelos y las esperanzas de quienes llevan en la sangre una pasión inmensa por la vida y el sonar alegre de los tambores.
Son ya más de cincuenta años educando; caminando con el pueblo africano en la búsqueda de unas condiciones de vida más dignas, más humanas.
La Compañía en África ha adquirido un nuevo rostro, una nueva esperanza. Se tornó misionera, supo de diálogo intercultural, aprendió otras lenguas y fortaleció sus raíces con la savia que surge de lo sencillo y fraterno. Aprendió a permanecer solidaria al lado del pueblo que sufre la marginación, la guerra, la injusticia… y a través de ese dolor asumido desde el Evangelio busca trabajar por la reconciliación, la justicia y la paz.
En África la Compañía está presente en: República Democrática del Congo, Camerún, Kenia, Tanzania y Egipto.
Son ya más de cincuenta años educando; caminando con el pueblo africano en la búsqueda de unas condiciones de vida más dignas, más humanas.
La Compañía en África ha adquirido un nuevo rostro, una nueva esperanza. Se tornó misionera, supo de diálogo intercultural, aprendió otras lenguas y fortaleció sus raíces con la savia que surge de lo sencillo y fraterno. Aprendió a permanecer solidaria al lado del pueblo que sufre la marginación, la guerra, la injusticia… y a través de ese dolor asumido desde el Evangelio busca trabajar por la reconciliación, la justicia y la paz.
En África la Compañía está presente en: República Democrática del Congo, Camerún, Kenia, Tanzania y Egipto.
LA COMPAÑÍA DE MARÍA EN ASIA:
un tesoro por descubrir
un tesoro por descubrir
En 1959, la Compañía de María acoge el llamado del pueblo asiático y se adentra en el mundo sorprendente y maravilloso de las espiritualidades orientales, la pluralidad de religiones, los avances tecnológicos. Hace suya la sed de esa minoría que busca a Jesús como su Absoluto y quiere vivir cristianamente.
Se hace portadora del Evangelio en oriente, se empeña en ese diálogo interreligioso que humaniza la vida, llena de sentido y busca ofrecerle a los jóvenes espacios para realizarse y trascender. Hace también suyos los clamores de pueblos que sufren la pobreza, la marginación y la guerra.
En un ejercicio constante de contemplación, disponibilidad y respeto, aprende y asume otras maneras de ser, de mirar, de sentir, de querer, de orar…La Compañía va adquiriendo un nuevo rostro que enriquece su identidad.
El sueño de Juana de Lestonnac se fortalece en tierra asiática. Vocaciones de Japón, Filipinas y de otros países de la región, son signos que nos llenan de esperanza, retos que nos lanzan a la creatividad y al compromiso…Semillas que siguen, de una manera impredecible, haciendo surgir la vida y batir las alas de esta Compañía centenaria.
Actualmente se encuentra presente en Japón, Filipinas y Líbano.
Se hace portadora del Evangelio en oriente, se empeña en ese diálogo interreligioso que humaniza la vida, llena de sentido y busca ofrecerle a los jóvenes espacios para realizarse y trascender. Hace también suyos los clamores de pueblos que sufren la pobreza, la marginación y la guerra.
En un ejercicio constante de contemplación, disponibilidad y respeto, aprende y asume otras maneras de ser, de mirar, de sentir, de querer, de orar…La Compañía va adquiriendo un nuevo rostro que enriquece su identidad.
El sueño de Juana de Lestonnac se fortalece en tierra asiática. Vocaciones de Japón, Filipinas y de otros países de la región, son signos que nos llenan de esperanza, retos que nos lanzan a la creatividad y al compromiso…Semillas que siguen, de una manera impredecible, haciendo surgir la vida y batir las alas de esta Compañía centenaria.
Actualmente se encuentra presente en Japón, Filipinas y Líbano.
Junto a mi pueblo,
muy cerca de su dolor y de su esperanza.
Haciendo la andadura por sus caminos,
entre cantos, rezos y añoranzas.
En el campo, la escuela y el hospital,
desafiando la guerra y la pobreza.
Jalonando sin desistir los proyectos
que recrearán la vida
haciéndola fecunda y abundante,
festiva y para todos.
Junto a mi pueblo,
anunciando buenas nuevas,
componiendo canciones alegres y sonoras.
Junto a mi pueblo
entre pirámides milenarias,
y lagos serenos y profundos
porque el Dios de Jesús
urge, interpela y llama.
Liliana Franco Echeverri ODN
Religiosa de la Compañía de María. Colombia


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