[MIÉRCOLES 16 DE ABRIL] CELEBRACIÓN DÍA FRATERNO
Querido/a Docente:
Hoy queremos unirnos a la Iglesia y conmemorar el acto de amor que Jesús nos dejó, el Servicio a los hermanos y hermanas, nos regala la común unión con la humanidad, la vida entregada con nuestros valores y defectos, la vida toda.
Nuestra Espiritualidad y carisma, nos invita a “tender la mano”, de una manera siempre nueva. Mujeres y hombres en la historia se sintieron llamados a servir a los otros, compartir la vida, entregarse diariamente en nuestras relaciones con los otros, con el entorno y con nuestro ambiente.
Te invitamos a que puedas hacer esta motivación a los chicos y luego le puedas leer la siguiente lectura.
Evangelio según San Juan 13,1-15.
Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin.
Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura.
Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: "¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?". Jesús le respondió: "No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás".
"No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!". Jesús le respondió: "Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte".
"Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!". Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos".
El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: "No todos ustedes están limpios".
Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo:
"¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes?
Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy.
Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros.
Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.
REFLEXIÓN
Jesús rompe con todos los esquemas. Jamás en el mundo Judío se había visto algo semejante. Los grandes maestros, profetas, reyes y señores siempre han conservado su puesto ante los demás hombres, mientras que Jesús, el Maestro, el Profeta, El Rey, el Señor se ha rebajado hasta la condición de esclavo para lavarle los pies a sus discípulos. ¿Esto ha disminuido la dignidad de Dios? no, por el contrario ha exaltado su grandeza.
La grandeza de Cristo radica en su divinidad, pero también su grandeza radica en su pequeñez, porque sólo un hombre grande es capaz de hacerse pequeño. Qué contradicción, qué paradoja. Por el contrario, el mundo nos exalta y nos agranda y nos prohíbe ser pequeños. La Madre de Dios, los Santos, la Iglesia, siempre se han empequeñecido, porque su grandeza no radica en ellos mismos sino en Dios.
Gracias Señor por tu amor. Gracias por tu ejemplo. Gracias por ser un "Dios con Nosotros". No eres ajeno a nosotros, eres cercano, amigo. Gracias por tu amistad, por tu paciencia, por tu perdón. Gracias por la Inmaculada.
PETICIONES ESPONTÁNEAS
La idea es que todos puedan lavarse las manos, como signo de disposición y entrega para vivir estos días en familia.
Materiales
Fuente con agua
Una toalla
Hna. Any odn
Fuente: Lectura Divina
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