[DÍA 1] Navidad en familia (con la Sagrada Familia)
7 Días en el Pesebre. Para meditar en casa ante las imágenes de la Navidad
*Padre Mauricio Haddad
Nos disponemos a celebrar
la Navidad en familia. Ahí, frente a nuestros ojos aparece en el pesebre una
familia particular: un hombre mayor, una joven Virgen que ha sido mamá y un
niño que es Hijo de Dios. Es una familia que se abre a Dios, que se siente
necesitada de Dios y no se cierra sobre el problema que le afecta en ese
momento. Consideremos que están fuera de casa, en un sitio de animales, ante el
frio de los que no los reciben. Se encuentran entre desconocidos y una
situación extrema como la de un parto.
Nuestra vida familiar puede
escuchar una buena noticia: ahí está la
familia de Dios para recibirnos A TODOS. Por la fe nosotros somos parte de esa
familia. Hoy rezamos para sentirnos parte de la historia de Dios con nosotros y
para hacer a Dios parte de nuestra historia.
Al hacerlo no queremos
lamentarnos porque la familia no sea o no esté en este momento como nosotros
quisiéramos. No pretendemos reprochar, lamentar ni nostalgiar por los que no
están. ¿Cómo podemos vivir una Navidad que sea buena noticia y no una herida
abierta?
Las oraciones son breves,
la idea es hacerlas en familia los 7 días propuestos ya que no toma tanto
tiempo compartir. De todos modos es más importante si no se pudiera rezar todos
los días concentrarse en María, José y Jesús.
Día 1 – 18/12
El pesebre: Nos hacemos la señal de la + y luego leemos la siguiente
meditación
Esta historia es la del
Hijo de Dios. Una vez más meditemos en las condiciones en que sucede, entremos
en el pesebre. Estamos acostumbrados a la palabra en otro sentido: nos dicen
pesebre y nos imaginamos el nacimiento en Belén con todas las personas que
fueron a ver a Jesús esa noche, la
palabra pesebre en su origen significa el comedero en el establo. Pensemos que
esa fue la primera cuna de Jesús: de los brazos de su padre y de su madre al
pesebre. No es la suave cunita o canastita con el almohadón que solemos poner
sino el cajón de madera con forraje que alimenta al ganado.
Dios ha querido nacer
allí, en la pobreza del que duerme con los animales, como uno sin casa que tiene que acostarse
donde lo encuentra la noche, como un extranjero y vagabundo que no tiene donde
recostar la cabeza porque a pesar de que todo es suyo nada es suyo, nada posee…
- Agradecemos el hogar que tenemos y rezamos por los que no tienen casa ni hogar.
- Hacemos peticiones espontaneas y repetimos: Ven Señor Jesús luego Padre Nuestro

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