Orar en Compañía: un espacio para la espiritualidad.
Iniciemos el día unidos a la canción: Sé mi luz, del grupo Ain Karem
Recorrer esas aldeas
que habitan los olvidados
los que no recuerda nadie
ver como los recuperas.
Quiero escuchar tu palabra
simple y preñada de Dios
que aunque a muchos incomode
a tanta gente nos sana.
Quiero sentarme a tu mesa
comer del pan compartido
que con tus manos repartes
a todos los que se acercan.
Y un día tocar tu manto
como esa pobre mujer
suave, sin que tú lo notes
arrancarte algún milagro.
Esa que todos marginan
se atreve a abrazar tus pies
y derrama su perfume
porque en ti se ve querida.
Que de tanto ir junto a ti
pueda conocerte más,
tú seas mi único amor
y te siga hasta morir.
Estos son tiempos propicios para estar a la espera, para estar en vela,
atentos a la vida que fluye en todas las cosas y al Dios que nos sorprende
con su amor en todas las creaturas.
Hoy es un día para la dicha, para la alegría que surge de cumplir la misión
con amor y con sentido.
- ¿Cómo me encuentra Dios en el hoy de mi vida?
- Sentimientos
- Deseos
- ¿Cuál es hoy mi petición más profunda al Señor?
El Evangelio de hoy, se constituye en una invitación para mantenerme
atento, para tener los ojos abiertos a su presencia y a su acción. Sólo en
esa consciencia de la presencia de Dios, encontraré dicha en abundacia.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,35-38):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tened ceñida la cintura y
encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su
señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los
criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que
se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega entrada la
noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.» Palabra del
Señor.
Hoy es un día para aplicar sentidos, para estar atentos al paso y al
acontecer de Dios. Por eso me uno a esta plegaria de Javi Montes sj:
Aplicando sentidos
Señor, déjame ir contigo
sólo quiero caminar
detrás, pisar donde pisas
mezclarme entre tus amigos.
sólo quiero caminar
detrás, pisar donde pisas
mezclarme entre tus amigos.
Recorrer esas aldeas
que habitan los olvidados
los que no recuerda nadie
ver como los recuperas.
Quiero escuchar tu palabra
simple y preñada de Dios
que aunque a muchos incomode
a tanta gente nos sana.
Quiero sentarme a tu mesa
comer del pan compartido
que con tus manos repartes
a todos los que se acercan.
Y un día tocar tu manto
como esa pobre mujer
suave, sin que tú lo notes
arrancarte algún milagro.
Esa que todos marginan
se atreve a abrazar tus pies
y derrama su perfume
porque en ti se ve querida.
Que de tanto ir junto a ti
pueda conocerte más,
tú seas mi único amor
y te siga hasta morir.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el Principio, ahora
y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Elaboró la oración: Liliana Franco Echeverri odn
Fuente: ORAR EN COMPAÑÍA
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